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Barrio Gótico

Hay dos farolas de Gaudí más, a diez minutos, y el propio Ayuntamiento escribe que le salieron pobres

En la plaza Real hay dos farolas de Gaudí. Todo el mundo las fotografía y casi nadie sabe que hay una segunda pareja, más pobre, delante de la aduana vieja, ni que el catálogo municipal de arte público lo dice con esas palabras.

Una calle de la ciudad vieja de Barcelona de noche, con la luz de las farolas sobre la piedra

Las dos farolas de la plaza Real son de Gaudí y eso lo sabe todo el mundo. Lo que casi nadie sabe es que hay otras dos, a un paseo de diez minutos, y que el catálogo municipal de Arte Público las despacha con una frase que no esperas leer en una ficha oficial.

Vamos por partes, porque cada una de las dos parejas cuenta una mitad de la historia.

Las de la plaza: 1879, seis brazos, y un dios del comercio arriba

Inauguradas el 24 de septiembre de 1879. Fundición Valls Hermanos. Hierro forjado sobre pie de piedra caliza.

En lo alto hay dos serpientes enroscadas y, encima, un casco alado. Las serpientes vienen del caduceo y el yelmo también: son atributos de Mercurio, mensajero de los dioses y dios del comercio. El catálogo explica el porqué en cuatro palabras: «per la qual cosa es relaciona amb la ciutat de Barcelona».

Abajo, en la parte baja de la columna, el escudo de la ciudad, inciso en el hierro y pintado. Y en todo el fuste y los brazos, un exceso de detalle que el comentario del catálogo llama «regust mecanicista». Estamos en 1879: Gaudí tiene veintisiete años y todavía no ha hecho nada de lo que vas a fotografiar mañana.

Un detalle de colocación que se entiende sólo estando allí: están en el eje corto de la plaza, no en el largo, una a cada lado de la fuente. No es un descuido. La entrada principal era —y sigue siendo la más usada— la del carrer d’en Colom, desde La Rambla. Quien entra por ahí ve farolas y fuente como una sola pieza, y los seis brazos radiales riman con las pilas redondas de la fuente.

Y una que no salió: Gaudí propuso que fueran cuatro, formando un cuadrado alrededor de la fuente. No se hizo.

Lo que Gaudí quería hacer con ellas, escrito por él

Esto es lo mejor del expediente. En la memoria que acompaña el proyecto, Gaudí ya deja dicho que quiere ver esas farolas delante de los edificios más importantes de la ciudad. El catálogo enumera lo que él citaba: el Ayuntamiento, la Llotja, la Duana Vella, incluso la catedral. Y las plazas más transitadas de la Barcelona vieja: la de l’Àngel, la del Pi, Sant Josep Oriol, Urquinaona, el Portal de l’Àngel.

Un arquitecto de veintisiete años diseñando una farola y explicando por escrito que quiere que la ciudad entera se ilumine con ella.

⚠️ Y aquí una que hay que desmontar, porque se repite mucho: no hay ninguna institución que diga que estas farolas fueran el primer encargo público de Gaudí. La Gran Enciclopèdia Catalana las sitúa en su primera etapa y ya está. Si alguien te lo cuenta como dato, es una atribución de internet, no de un archivo.

Las otras dos, y el juicio del Ayuntamiento sobre su propia decisión

En el Pla de Palau, delante de la antigua aduana, hay dos farolas más. Proyecto de 1889, ejecución de 1890. Once años después.

Son el mismo modelo con la mitad de brazos: tres en vez de seis. Y sin el yelmo alado ni el caduceo.

¿Por qué? Porque el Ayuntamiento decidió eliminar esos ornamentos, que eran justo los que remataban las originales. A Gaudí eso le dejó las farolas sin coronar, así que tuvo que improvisar un remate nuevo: «una mena de corona capgirada d’on sorgeixen dos caps de serp». Una especie de corona del revés con dos cabezas de serpiente, para conservar de lejos la silueta del casco y el recuerdo del caduceo.

Y entonces el propio catálogo municipal, sobre una obra de Gaudí y sobre una decisión del propio Ayuntamiento, escribe:

«Tot i els esforços de l’arquitecte, el resultat d’aquestes simplificacions és més aviat pobre.»

A pesar de los esfuerzos del arquitecto, el resultado es más bien pobre. Firmado, y publicado en la ficha oficial.

Hubo además dos más en la parte baja de la plaza, más o menos donde hoy está la Facultad de Náutica. Marcaban la entrada a la Barceloneta y hacían de portal nuevo, sustituyendo al Portal de Mar de la muralla, que se había derribado. Ya no están.

De paso: la plaza se llama Real por algo que no existe

El Nomenclàtor municipal lo dice sin dramatismo y es una de las mejores frases del callejero de Barcelona.

La plaza se llama Real porque Isabel II puso la primera piedra de lo que iba a ser un monumento a Fernando el Católico. Y a continuación, entre paréntesis: «no erigit».

No se levantó. La plaza lleva ciento y pico años llamándose como un monumento que no llegó a existir, en el solar de un convento de capuchinos construido en 1718 y derribado en 1848. Entre medias fue plaça de Francisco Macià, desde el 26 de agosto de 1931.

Cómo se ve esto de verdad

Las farolas de la plaza Real son de noche. De día son un poste bonito entre palmeras y terrazas; encendidas, con la plaza medio vacía, se ve para qué se diseñaron.

Nuestra visita del Gòtic de noche pasa por ahí a la hora en que eso ocurre, con un actor en vez de un comentario. Y si lo tuyo es Gaudí entero, el resto del inventario —incluido lo que casi nadie mira— está en obras de Gaudí en Barcelona y se camina con la visita de Gaudí.

Lo otro que hay a esta escala en el barrio, y lo que en él es más nuevo de lo que parece, está en qué es de verdad antiguo en el Barrio Gótico.

De dónde sale esto

  1. Fanals de la Plaça Reial (fitxa 1383), comentario de Joan MoletAjuntament de Barcelona · Catàleg d'Art PúblicQue son dos faroles de seis brazos de Antoni Gaudí, fechados en 1879 con restauración en 1967, fundidos por Valls Hermanos, inaugurados el 24 de septiembre de 1879. Que completaban el segundo arreglo del espacio central de la plaza, «iniciat el 1876 amb la instal·lació de la Font de les Tres Gràcies». Que se colocaron en el eje transversal, y no en el longitudinal, por la entrada principal desde el carrer d'en Colom. Que «Gaudí també va presentar la possibilitat que els fanals fossin quatre i formessin un quadrat al voltant de la font». Que su idea era ubicar estas luminarias ante los edificios más significativos de la ciudad —cita el Ajuntament, la Llotja, la Duana Vella y la propia catedral— y en los espacios públicos más transitados de la Barcelona vieja. Y la iconografía: escudo de la ciudad inciso y pintado en la parte baja, y arriba «dues colobres enroscades sobre de les quals se situa un casc alat», serpientes del caduceo y yelmo alado como atributos de Mercurio, dios del comercio, «per la qual cosa es relaciona amb la ciutat de Barcelona». El comentario está firmado por Joan Molet.
  2. Fanals del Pla de Palau (fitxa 1384), comentario de Joan MoletAjuntament de Barcelona · Catàleg d'Art PúblicQue los dos faroles del Pla de Palau son de proyecto de 1889 y ejecución de 1890, con restauración en 1967, y que responden «a una versió simplificada dels fanals de sis braços que Gaudí va dissenyar per a la plaça Reial»: mismo modelo con la mitad de brazos, tres en lugar de seis, y sin los atributos de Mercurio. Que inicialmente había dos más en la parte baja de la plaza, aproximadamente donde hoy está la Facultat de Nàutica, marcando la entrada a la Barceloneta y creando un «portal» que sustituía al derribado Portal de Mar de la muralla. Que en la memoria del proyecto de la plaça Reial Gaudí ya declara su intención de que se ubiquen ante edificios significativos, y cita el Govern Civil, uso que tuvo la Duana Vella. Que la decisión del Ayuntamiento de eliminar el yelmo y el caduceo obligó a Gaudí a rematar con «una mena de corona capgirada d'on sorgeixen dos caps de serp». Y el juicio literal del catálogo: «el resultat d'aquestes simplificacions és més aviat pobre».
  3. Plaça ReialAjuntament de Barcelona · Nomenclàtor de les vies públiquesQue la plaza se construyó en el lugar del antiguo convento de capuchinos, «construït el 1718 i enderrocat el 1848», y que «s'anomenà així perquè Isabel II col·locà la primera pedra del que havia de ser monument a Ferran el Catòlic (no erigit)». Nombres anteriores: Real, y Francisco Macià desde el 26 de agosto de 1931.

Todo lo que aquí arriba lleva una fecha, una cifra o un nombre se ha contrastado con esto antes de publicarlo. Cuando no hemos encontrado fuente, la página lo dice.

Respuestas rápidas

¿Cuántas farolas de Gaudí hay en la plaza Real?
Dos, y de seis brazos. El catálogo municipal de Arte Público las fecha en 1879, con restauración en 1967, y da la inauguración exacta: 24 de septiembre de 1879. Las fundió Valls Hermanos. Gaudí llegó a proponer que fueran cuatro, formando un cuadrado alrededor de la fuente, y no se hizo.
¿Por qué están colocadas así, y no en el eje largo de la plaza?
Porque el acceso principal a la plaza venía por el carrer d'en Colom, desde La Rambla. Colocadas a los lados de la fuente en el eje transversal, quien entra por ahí ve farolas y fuente como un conjunto, y la disposición radial de los seis brazos rima con las pilas circulares de la fuente. Lo explica el comentario del catálogo municipal.
¿Qué significan las serpientes y el casco de las farolas?
Son atributos de Mercurio. Las serpientes vienen del caduceo y el yelmo alado es suyo también. Mercurio, mensajero de los dioses, es el dios del comercio, «per la qual cosa es relaciona amb la ciutat de Barcelona», escribe el catálogo. En la parte baja de la columna está además el escudo de la ciudad, inciso en el hierro y pintado.
¿Dónde están las otras farolas de Gaudí?
En el Pla de Palau, delante de la antigua Duana. Son de proyecto de 1889 y ejecución de 1890, tienen tres brazos en vez de seis y no llevan ni el yelmo ni el caduceo. Hubo dos más en la parte baja de la plaza, aproximadamente donde hoy está la Facultad de Náutica.
¿Por qué se llama plaza Real?
Por un monumento que nunca se levantó. El Nomenclàtor municipal dice que se llamó así porque Isabel II colocó la primera piedra de lo que iba a ser un monumento a Fernando el Católico, y añade entre paréntesis: «no erigit». La plaza ocupa el solar del convento de capuchinos, construido en 1718 y derribado en 1848.

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