Antes de venir
Respuestas a lo que nos preguntan antes de reservar nada, y muchas veces en lugar de reservar nada. Escritas para servir por sí solas.
Cómo funciona una visita
Qué separa una visita a pie de la siguiente, y cómo distinguirlo antes de pagar.
Cómo elegir una visita guiada en Barcelona sin equivocarte de formato
El free tour es una forma legítima de ver Barcelona, y a menudo buena. Nosotros vendemos visitas de pago, así que empecemos poniendo eso por delante.
Hay doce sitios del casco antiguo donde está contado cuántos grupos caben a la vez, y en uno de ellos caben dos
El tamaño del grupo dejó de ser una preferencia y pasó a ser una norma. Y hay una lista municipal, plaza por plaza, con cuántos grupos caben a la vez en cada una: ocho en Sant Jaume, dos en Sant Felip Neri, uno en la plaza de la Barceloneta.
Planificar el viaje
Un día, dos, tres, un fin de semana, una segunda visita, un viaje con niños. Adónde se van las horas de verdad.
El mes más lluvioso del año en Barcelona es octubre, y nadie lo dice
Todo el mundo repite que el otoño es la buena época para venir. La media climática de AEMET para Barcelona pone octubre como el mes más lluvioso del año, por encima de cualquier otro, y septiembre en segundo lugar. Eso cambia cómo se planifica un viaje largo.
Cinco días en Barcelona son demasiados. El argumento es bueno y no se sostiene
Un tercio de los visitantes se queda más de cinco noches y casi todos ven lo mismo que los que se quedan dos. Esta página es sobre qué hacer con los días tres, cuatro y cinco, que es donde se decide si el viaje valió el vuelo.
Escapada de fin de semana: instrucciones para llegar un viernes por la noche
Llegas el viernes de noche con una maleta de mano y te vas el domingo a media tarde. Eso son unas cuarenta horas útiles, y hay tres decisiones que las duplican o las tiran.
Si vienes más de cuatro noches, duerme en Gràcia. Y estas son las pegas
Barcelona mide dos cosas que ninguna web de reservas te va a enseñar: dónde pasan las cosas y qué puntuación le pone cada barrio a su propia calle. Con esas dos tablas delante, la elección se hace sola — y depende sobre todo de cuántas noches te quedas.
El abono de diez viajes no sirve para salir del aeropuerto en metro, y sí para salir en tren
Barcelona tiene un sistema tarifario integrado que funciona muy bien y una excepción justo en la puerta por la que entra casi todo el mundo. Esto es lo que publica la Autoritat del Transport Metropolità, sin precios ni horarios, que caducan.
La ciudad lleva desde 1983 preguntándoselo, y publica la respuesta en un PDF de 96 páginas
Casi todas las páginas que responden a esta pregunta están adivinando. Barcelona no: encuesta a sus propios vecinos desde 1983 y publica los números por distrito. Le cedemos la palabra a la encuesta y añadimos lo que le falta, que es la parte que le toca a quien viene de fuera.
Casi todos los itinerarios de Barcelona están escritos para alguien que llegó en dos horas de avión
Argentina es el séptimo país de residencia de los visitantes de Barcelona. México y Brasil están entre los once primeros. Y sin embargo la encuesta de la ciudad no calcula cuántas noches se quedan: no hay base suficiente. Aquí está lo que sí se sabe.
El suelo donde te vas a tumbar no existía: la playa avanzó ochocientos metros y encima se construyó un barrio
Barcelona no tenía playa donde hoy la tiene. La ganó el dique del puerto a lo largo de dos siglos y medio, y en ese terreno nuevo el ejército levantó en 1753 un barrio de casas de dos alturas para que no estorbaran el tiro de los cañones.
El parlamento de Cataluña está dentro del arsenal de la fortaleza que se construyó para someter a la ciudad
Es el parque céntrico de Barcelona y la mayoría de la gente entra a ver el mamut. Lo que hay debajo es una ciudadela pentagonal de 1716 levantada sobre un barrio derribado, y de la que quedan en pie tres edificios que hoy usas sin saberlo.
Gràcia
El pueblo que tocó la campana: plazas, chimeneas, vermut, el mercado y por qué las calles son así de anchas.
Casa Vicens: cuándo merece la pena la entrada y cuándo no
La respuesta corta: ve si quieres ver a Gaudí antes de que fuera Gaudí. No vayas esperando la casa de las fotos, porque ésa es otra.
Qué ver en Gràcia, en el orden en que se camina bien
Gràcia no tiene un monumento que justifique el viaje. Tiene una trama de plazas pequeñas encadenadas, y eso se recorre mejor con un orden que dando vueltas.
Gaudí y el modernismo
Quién lo pagó, quién lo construyó, qué lo sostiene, qué es leyenda y qué pasó con ello después de 1926.
Se proyectó como una urbanización de sesenta parcelas y acabó siendo un parque con cita previa
La mitad de los visitantes de Barcelona no sube nunca, y a su viaje no le pasa nada. Aquí está lo que cambió entre lo que se proyectó y lo que se visita hoy, porque en ese cambio está toda la respuesta.
Todas las obras de Gaudí en Barcelona, y cuáles se ven gratis
Un inventario, no un ranking. Dónde está cada obra, cuál necesita entrada, cuál se ve entera desde la calle y en qué orden se caminan sin perder el día en el metro.
El Barrio Gótico
La muralla romana, las calles de los gremios, un puente de 1928 y los edificios que se movieron piedra a piedra.
Inventario del Barrio Gótico: qué es romano, qué es medieval y qué se puso en el siglo XX
Ni denuncia ni revelación: una lista. Lo que hay en esas calles, con su siglo verdadero delante, según los propios registros de la ciudad que lo hizo.
La fachada que fotografías se dibujó en 1408, no se construyó, y la pagó un banquero cuatrocientos ochenta años después
La catedral empezó a construirse el 1 de mayo de 1298. Lo que se ve desde la plaza no es de entonces: es neogótico del cambio de siglo, levantado sobre el dibujo de un maestro francés de 1408 que nadie había ejecutado.
Hay dos farolas de Gaudí más, a diez minutos, y el propio Ayuntamiento escribe que le salieron pobres
En la plaza Real hay dos farolas de Gaudí. Todo el mundo las fotografía y casi nadie sabe que hay una segunda pareja, más pobre, delante de la aduana vieja, ni que el catálogo municipal de arte público lo dice con esas palabras.
La pisa el 77,2 % de los visitantes y la evita el 27,1 % de los vecinos, y ese 27,1 lleva dos años bajando
Casi ocho de cada diez turistas la caminan. Uno de cada cuatro barceloneses dice que la esquiva. Las dos cosas son ciertas a la vez, y la segunda es menos rotunda de lo que parece: hay un empate técnico y una tendencia a la baja que casi nadie cuenta.
Montjuïc
La cantera de la que está hecha la ciudad, la exposición de 1929, el castillo, el cementerio y los jardines.
Noventa minutos y una foto de la fuente: el patrón que se repite en Montjuïc
El 55,3 % de los visitantes llega a Montjuïc, más que al Park Güell. Suben, miran, fotografían la fuente y bajan. Lo que se repite no es la decepción: es el horario.
El suelo del mirador del Alcalde son 420 metros cuadrados de chatarra, y no lo hizo el de la fuente mágica
Hay dos miradores con nombre propio en Montjuïc y son opuestos: uno es un jardín en cuatro terrazas con estanque y cascada, el otro es monte bajo con caminos en zigzag. Y en el primero se pisa, sin enterarse, una obra del patrimonio artístico de la ciudad.