Gaudí
Todas las obras de Gaudí en Barcelona, y cuáles se ven gratis
Un inventario, no un ranking. Dónde está cada obra, cuál necesita entrada, cuál se ve entera desde la calle y en qué orden se caminan sin perder el día en el metro.

Esto es un inventario. No hay orden de mérito: hay direcciones, y una nota de si hace falta entrada o no.
Las que piden entrada
Sagrada Família — Eixample, entre Mallorca y Provença. Gaudí se hizo cargo de la obra en 1883, un año después de empezada, y trabajó en ella hasta su muerte en 1926. La fachada del Nacimiento y la cripta son las partes que él dejó hechas y son las que están en la lista de la UNESCO; el resto se ha construido después siguiendo sus maquetas.
Park Güell — sobre el Carmel, en el distrito de Gràcia. La zona monumental, que es donde está el banco ondulado y el dragón, se entra con entrada y hora. El resto del parque es libre y es bastante parque: se puede subir a ver las vistas sin pagar nada.
Casa Batlló — Passeig de Gràcia 43. La más espectacular por dentro y la más montada como experiencia. Es también donde más gente hay por metro cuadrado.
Casa Milà, La Pedrera — Passeig de Gràcia 92, a doscientos metros de la anterior. La azotea con las chimeneas es lo que casi nadie se salta.
Casa Vicens — carrer de les Carolines, en Gràcia. La primera casa que construyó, entre 1883 y 1885. Está fuera del circuito y por eso se puede estar quieto dentro; lo tienes con las pegas incluidas en cuándo merece la pena la Casa Vicens.
Palau Güell — carrer Nou de la Rambla, entrando por La Rambla, en el Raval. Un palacio urbano de encargo, oscuro y vertical, con una azotea de chimeneas de trencadís. Es la obra que más subestima la gente.
Torre Bellesguard — al pie de Collserola, en la parte alta. Poco visitada, de horarios reducidos, y con una historia medieval debajo: se levantó sobre los restos de la residencia del último rey de la casa de Barcelona.
Las que se ven gratis desde la acera
La puerta del dragón de la Finca Güell — Avinguda de Pedralbes. Una verja de hierro forjado con un dragón de cinco metros. Se ve entera desde la calle, a cualquier hora, sin taquilla.
El portal de la finca Miralles — Passeig de Manuel Girona. Un muro ondulado con una puerta, en una acera por la que pasa gente que no sabe de quién es.
Las farolas de la Plaça Reial — en la plaza, encendidas todas las noches. Fueron un encargo del ayuntamiento a un Gaudí jovencísimo, y son de las pocas obras suyas que se usan para lo que se hicieron.
Casa Calvet — carrer de Casp, cerca de Urquinaona. No es museo: hay oficinas y un restaurante. La fachada se ve entera desde la acera de enfrente, que además es ancha, cosa que no pasa en la Casa Vicens.
Col·legi de les Teresianes — carrer de Ganduxer. Es un colegio en funcionamiento y no se visita libremente. Desde la calle se ve el juego de arcos parabólicos de la fachada, que es lo que se va a ver.
La que está fuera de Barcelona
Cripta de la Colònia Güell — Santa Coloma de Cervelló, a unos veinte kilómetros, en tren de FGC desde Plaça Espanya. Es donde Gaudí ensayó, con maquetas de cuerdas y pesos, la estructura que después usaría en la Sagrada Família. Media jornada contando el viaje, y para quien le interese Gaudí como ingeniero es la parada más informativa de todas.
Cómo agruparlas para no cruzar la ciudad tres veces
Grupo del Passeig de Gràcia. Casa Batlló y La Pedrera están a dos manzanas. Subiendo hasta los Jardinets y girando, la Casa Vicens queda a diez minutos andando. Tres obras, un paseo, sin tomar el metro.
Grupo de Ciutat Vella. Palau Güell y las farolas de la Plaça Reial están a cinco minutos el uno de las otras, las dos a pie de La Rambla.
Los sueltos. La Sagrada Família tiene su propia parada de metro y se come una mañana entera con su cola. El Park Güell exige subir. Bellesguard, la Finca Güell y las Teresianes están en la parte alta y sólo compensan si vas a más de una.
Un aviso sobre las entradas
Las cinco grandes se venden con hora, y en temporada se agotan con días de antelación. Compra en la web de cada casa antes que en un revendedor: la primera página de resultados de Google para casi cualquiera de estas obras está ocupada por intermediarios que cobran comisión por venderte exactamente la misma entrada.
Si quieres Gaudí contado y no leído
Nuestra visita de Gaudí la interpreta un actor haciendo de Antoni Gaudí, delante de su propia obra. Y la visita de Gràcia pasa por delante de la Casa Vicens, que es donde empieza todo lo demás de esta lista.
Respuestas rápidas
- ¿Cuántas obras de Gaudí hay declaradas Patrimonio de la Humanidad?
- Siete, todas bajo el mismo epígrafe de la UNESCO. En 1984 entraron el Park Güell, el Palau Güell y la Casa Milà; en 2005 se añadieron la Casa Vicens, la Casa Batlló, la fachada del Nacimiento y la cripta de la Sagrada Família, y la cripta de la Colònia Güell.
- ¿Qué obras de Gaudí se pueden ver sin pagar?
- La fachada de la Casa Vicens, la de la Casa Calvet, la puerta del dragón de la Finca Güell en Pedralbes, el portal de la finca Miralles y las farolas de la Plaça Reial. Y desde fuera, las fachadas de la Batlló, la Pedrera y la Sagrada Família, que es lo que hace la mayoría.
- ¿Se pueden ver todas en un día?
- No, y forzarlo sale mal. Están repartidas entre el Eixample, Gràcia, el Raval, Sarrià y Pedralbes, y una está fuera de Barcelona. Dos medias jornadas bien agrupadas rinden mucho más que un día corriendo.
- ¿Cuál merece más la pena si sólo entro en una?
- Depende de qué quieras. Espectáculo, la Casa Batlló. Arquitectura, la Pedrera. Escala y multitud, la Sagrada Família. Y para ver de dónde salió todo lo demás, la Casa Vicens, que es la primera.
- ¿Y el Park Güell es de pago?
- La zona monumental sí, con entrada y hora. El resto del parque es libre, y es bastante parque.
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